El Tigre dominante
Martes, 3 de Febrero de 2009

Sería llover sobre mojado hablar del campeonato de los Tigres de Aragua en esta temporada 2008-2009, pero hablar sobre la historia de un equipo que aprendió a ganar, suena mucho más interesante. La cosa comienza en un conversación con un pana de esos que uno se da el lujo de tener porque más que un amigo, por su edad y sapiencia es un maestro, hijo de “El Maestro” por antonomasia del pueblo venezolano, Luis Prieto, ambos, el hijo y el padre, pues ahora me refiero al que ostenta el como blasón materno, Oliveira.
Cuando Luis me dice “habla de los Tigres, sobre la dominación que tienen desde hace seis años” me dije si es verdad tiene razón pero por que no ir más atrás cuando los Tigres después de haber pasado un período de gloria, vivido entre el 71 y el 76, cuando se coronaron tres veces de la mano del incomparable chocador y miembro de Cooperstown Rodney Carew, David Concepción, Enos Cabell, Faustino Zabala, Roberto Muñoz, “El inventor del hit” Teolindo Acosta y Duane Kuiper.
Si, tres campeonatos en cuatro temporadas con la dirección de Rodney Carew y el dominicano Ozzie Virgil. Todo era alegría y los Tigres que no llegaban a 10 años de edad ostentaban tres dianas, para convertirse en una de las más exitosas franquicias del béisbol venezolano.
La era del oprobio
Pero, ahí se acabó lo que se daba, y comenzó la más larga sequía de campeonatos de la historia del béisbol profesional venezolano (amenazada por los Tiburones) entre el 76 y en 2003, durante 27 años no hubo ningún campeonato en las vitrinas aragüeñas, mientras que, el sufrimiento se hacía mayor al coleccionar hasta cinco subcampeonatos, en ese período.
Gran cantidad de talento pasó por las filas tigreras, muy a pesar de los fracasos: Vitico Davalillo, César Tovar, Lester Straker, Roberto y Eduardo Zambrano, César Gutierrez, Héctor Rincones, Luis Bravo, José “Cheo” García, Eduardo Pérez, Germán “El Pichón” González, Walfredo Sarmiento, Jesús “Chalao” Mendez, Leonando Hernández, Rafael D’Lima, Oswaldo Olivares, Richard Garcés, Juan Carlos Pulido, Fred Manrique, Antonio “El Berry” López, Edgar Navega, Alfredo Pedrique, Alfredo Torres, Pedro Castellano y Oscar Azócar, entre muchos otros nativos.
Ah, pero la cosa no queda en ellos, también una buena cantidad de extranjeros jugaron en Maracay: Rod Carew, Mariano Rivera, Paul Casanova, Rico Carty, Orlando Cabrera, J.T. Show, Mike Mordecai, Torii Hunter, Len Sakata, Mike Lum, Paul O’Neill, Gay Ward, Ron Washington, Kevin Maas, Enos Cabell, Larry Parrish, Tim Corcoran, Phil Garner, Jim Edmonds, Adrian Garrett, Otis Nixon, Hill Campbell, Andy Fox, Pat Nelly, Tito Landrum, Rich Hill, Duane Kuiper, George Arias, Rick Sutcliffe, Brant Alyea y Ozzie Timmons, entre otros que se me escapan al tiro.
La era de “los muchachos”
Muchos nombres y ningún resultado, durante muchos años, pero la llegada de Miguel Cabrera, un predestinado, como lo pongan, campeón en las mayores en su debut y con todos los anillos de estos nuevos Tigres, junto a Alex Delgado “El señor de los anillos” y esta camada de jovencitos guiados por Buddy Bayly han aprendido a ganar, a hacer cada pequeña cosa y sobre todo a aprovechar las brechas. Esta temporada se las vieron negras hasta más allá de media campaña y clasificaron, fueron a una final donde no eran los favoritos y ganaron muy a pesar de que los Tigres de Detroit tampoco le dieron permiso a Miguelón para ponerse el uniforme de los Tigres de Aragua, los únicos Tigres en su corazón, los tricampeones de la liga venezolana de béisbol profesional.
La Serie del Caribe
Muy a pesar de que a este columnista no le gusta la serie del caribe y creo que su formato es infuncional, arcaico y que el Clásico Mundial y las constantes faltas de los mejores peloteros, van a terminar por borrarla del mapa, es necesario comentar contrasta el gran trabajo en la pelota local con la ineficiencia manifiesta de la gerencia de los aragüeños para manejar el caso de los permisos para jugar en ella de sus peloteros, ha habido poco convencimiento a la hora de negociar la asistencia de las estrellas a la serie, pero la culpa no es solo de ellos, es del propio torneo que no reviste importancia para quienes tienen contratos seguros u opciones serias de estar en las mayores y que prefieren descansar para asistir a los entrenamientos de primavera, ergo, el Clásico Mundial es un torneo de mucho más nivel y atractivo que la serie del caribe y aun así les cuesta llevar a los verdaderos mejores.


Comentario by henry castillo — Viernes, 12 de Junio de 2009 (6:10 pm)
VERGA QUE TIPA TAN SABROSA